ECOLOGÍA - SAPRÓFITA
Los hongos saprófitos liberan enzimas para alimentarse de materia orgánica en descomposición. Son los más abundantes y beneficiosos, desintegrando la materia muerta y contribuyendo con los productos resultantes, para que los animales, microorganismos y las plantas los asimilen. De esta forma crecen los hongos en los bosques, en el suelo, en las ramas, en la hojarasca y en el estiércol.
Ejemplos:
Mycena seynii, sobre las piñas de coníferas
Pleurotus eryngii, descompone las raices muertas del cardo corredor (eryngium camprestis)
Coprinus comatus, sobre lugares con elevada cantidad de materia orgánica
Fotografías: Raúl Muñoz Olmos